Convierte cualquier texto a Base64, URL, entidades HTML o XML, cadena JSON, hexadecimal o escapes Unicode, y vuelve atrás con un clic.
Tu texto no sale del navegador: la conversión se hace en tu dispositivo y no se envía nada a ningún servidor, así que puedes pegar tokens, credenciales de prueba, payloads de una API o fragmentos de logs sin preocuparte por dónde acaban. Antes de pegar un JWT o una cabecera de autenticación en el primer decodificador que devuelve el buscador, conviene preguntarse quién guarda ese texto; aquí la respuesta es que nadie.
Es la navaja suiza del día a día de un desarrollador o de quien pelea con integraciones: descifrar un parámetro de una URL, ver qué esconde un valor en Base64, escapar un texto para meterlo en un XML o en un JSON, o pasar una cadena a hexadecimal byte a byte. El resultado se actualiza según escribes y con «Intercambiar» pasas la salida a la entrada para encadenar conversiones.
Todo se convierte en tu navegador. Gestycontrol no recibe ni almacena tus textos.
+ y / por - y _ y quita el relleno, para poder viajar en una URL.%20, %C3%B1), para parámetros de consulta y rutas. Al decodificar también interpreta el + como espacio.&, <, > y las comillas para que el texto se muestre tal cual y no rompa el marcado. HTML usa entidades con nombre cuando existen; XML se limita a las cinco predefinidas y a las numéricas, que es lo válido en cualquier documento XML.\uXXXX que usan Java, JavaScript o los ficheros .properties.